Desde sentimientos del pasado hasta sensaciones del presente. Desde el amor hasta la política. Un blog en el que hablo de mi forma de ver muchos puntos que nos deja la vida a medida que crecemos.
Me acuesto después de estar de 11 de la noche a 4 de la madrugada
vendiendo droga en la calle. Sí, se puede decir que ha sido una gran noche,
ningún incidente y una gran cantidad de dinero que he sacado por la venta de
crack y hachís. Me acuesto en mi cama, me pongo mis cascos y escucho en mi
Walkman a EPMD. Me quedo dormido y a las 10 de la mañana me despierto. La
música de mi reproductor de música no ha cesado y me levanto con Life goes on
de Tupac. Hoy el día será maravilloso. Me pongo mis bambas, mis vaqueros, una
camiseta y mi chaqueta con capucha, sin olvidarme de mi gorra. Cojo un par de
gramos de crack, voy a venderle a unos chicos de Chicago, están ansiosos. Me
coloco en mi esquina, en la de enfrente está Patrick, mi compañero desde que me
metí en esta mierda, pero que me ayuda para que mi madre y mi hermano podamos
comer. Mi padre no se encuentra, murió hace años por varios tiros por ajustes
de cuenta, no lloro por él ya que nunca llegué a conocerle.
Un coche se para delante de mi, vendo la mercancía y recibo mi recompensa, unos
cuantos billetes. Son las cuatro y cuarto, en 15 minutos Patrick y yo nos
iremos a almorzar a casa. Pero un coche para en frente de Patrick, un encapuchado
saca su pistola y encañona a mi compañero, éste cae rendido contra el suelo. No
se puede hacer nada, dos balas en el corazón y una en el pulmón fulminan la
vida del que para mí era un hermano. Se acabó, los días ya no serán lo mismo.
Recien levantada, sin nada de maquillaje, con tu culo moviéndose por toda la habitación, mostrando tu tatuaje, unas ojeras enormes y el pelo sin brebajes. Así es como más guapa estás, natural en todos los sentidos. Nada de maquillaje, tacones estratosféricos ni vestidos milimétricos.
Por las calles van cuerpos sin vida, se quedan sin ganas,
las fuerzas se desprenden por su heridas. No soportan las acometidas de ese
poder que quiere ver su energía destruida.
Desde grandes palacetes, se pegan grandes banquetes y viajan en su cohete a
costa del dinero que pagamos como zoquetes. ¿Dónde quedó esa representación que
servía para yo poder pagarle a mi hijo su juguete? Ya no me das la mano, solo
un machete para robar en mercados y poder darle a mi familia del arroz, el
paquete.
Nada de salud, esa es la actitud, crear miedo y que todos caigamos en tromba
como un alud. Dentro de dos días mis padres en un ataúd y tú yendo a Sanitas
para mantener tu juventud. En este momento jugamos a cara o cruz y te puede
tocar la más alta burguesía o la más repugnante esclavitud.
Y mientras tanto, más bobos, corderos obedeciendo a lobos. Soy ese que no te
deja estudiar y mientras tanto robo. Me da igual que no vayas a la escuela,
interesa que sepas un poco más que tu abuela, que estés desinformado, así mi
ministro te la cuela. Que no sepas cambiar euros por pelas, que pueda comprar
tu voto y luego te quedes a dos velas.
Esta es su filosofía, el rico más rico y el pobre más pobre. Nos cambian oro
por cobre, el gato por liebre. En este rato ya nadie es libre, como nadie la
balanza equilibre, dejaré el mundo apuntándome con cualquier calibre. Ya no más derechos, la sanidad por los techos, privatizar la educación está al
acecho, ni lado izquierdo ni derecho. El pueblo no está satisfecho.