sábado, 22 de diciembre de 2012

Interrail. Capítulo 21.

 Somos Ezio Auditore.
Estamos a 21 de julio, nos levantamos y fuimos a desayunar al buffet del hotel, el mejor desayuno de todo el interrail sin ninguna duda. Casi todos nos marchamos a ver el Vaticano. Una bestialidad de monumento, muy bonito la verdad. Lugar de paso tanto para cristianos como para ateos y practicantes de otras religiones. Nos sacamos unas cuantas fotos y después nos fuimos a ver el castillo de San Angelo, a todos nos traía buenos recuerdos este castillo por salir en el juego de PS3 ''Assassins Creed''.
Héctor, Óscar y yo nos compramos una camiseta de la Roma por 20€ y de ahí fuimos a la Fontana di Trevi, un monumento enorme, no me lo esperaba tan grande. Todos tiramos nuestra moneda de espaldas y pedimos nuestro deseo. Luego fuimos a un restaurante a almorzar, algunos comieron lasaña y otros pizza y después cogimos el metro para volver al hostal.
Nos duchamos y estuvimos descansando en el hotel para después ir a cenar. Yo me tomé una calzone y vimos una serie de amistosos entre la Juventus, el AC Milan y el Inter de Milán. El torneo quedó en manos del Inter.
Volvimos al hotel y a dormir. Mañana nos iremos a la que será la última ciudad del interrail. Florencia.


El Vaticano

Los vientos en el suelo del Vaticano


El obelisco de la plaza de San Pedro

Con los amigos en el Vaticano

La famosa Fontana di Trevi


jueves, 13 de diciembre de 2012

Interrail. Capítulo 20.

 Agua bendita, la mejor para el calor.
Subimos al tren y la revisora, que era alemana, nos preguntó que si mañana por la mañana queríamos café o té. Yo le dije que no quería nada, pero esa opción no era valida, café o té, había que elegir por huevos. Estos alemanes son unos cabezones. Elegí café. 
En mi camarote nos quedamos Diego, Arti, Charli y yo. Las camas eran más incomodas que una esterilla en pleno Osorio. Aun así nos dormimos y a las 9:00 amanecimos en Roma y hacía una calufa intensa. 
Llegamos al hotel sudando y tuvimos que meter todo en la misma habitación porque las demás no estaban preparadas todavía. Dejamos las cosas y visitamos la ciudad. Vimos la iglesia de San Giovanni in Laterano, Las termas de Caracalla, El Circo Máximo, El Palatino, El Arco de Tito, El Foro Romano y El Coliseo. Dentro de la iglesia de San Giovanni in Laterano, al salir, Pepillo se lavó la cara y se echó en el cuellito agua bendita de la pila de la iglesia, todo un cuadro. Vimos bastantes cosas en poco tiempo, estuvo bastante bien (queda claro en las fotos de abajo). Después comimos en una pizzería donde las pizzas eran rectangulares y bastante grandes, por 10€. Yo me llevé la mitad que me sobró al hotel, ya tenía cena.
Estuvimos descansando en el hotel, estábamos reventadísimos. A la noche unos cuantos se fueron a cenar a un restaurante y yo me comí la mitad de la pizza que me sobró.
Volvieron Rojas, Héctor y Raúl, que eran mis compañeros de habitación. Vimos un poco la tv y nos dormimos. 


Iglesia de San Giovanni in Laterano

Vista del Coliseo desde El Palatino

El Circo Máximo
El Arco de Tito

En los aledaños del Coliseo

El Coliseo desde el primer piso y...

...desde el segundo piso.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Interrail. Capítulo 19.

El día de más cansancio del Interrail.
Nos levantamos a las 8:30, me duché y desayunamos. Marchamos del apartamento y lo dejamos echo unos zorros, que pena. A las 9:45 la guagua arrancó y el chofer, al meter las maletas dentro de la guagua, estalló el bote de Nutella de Raúl. El empute que tenía Raúl era impresionante. 
A mitad de trayecto paramos en una gasolinera y me compré un bocadillo de pollo. Que pollo, que pan, que salsa, que puta mierda. Parecía una zapatilla, pero bueno, era una gasolinera, no se podía esperar algo mejor.
A las 13:45 llegamos a Zagreb. En la estación hicimos tiempo. Charli se puso a hacer trucos de magia con las cartas para ver si alguien le daba dinero. Pusimos monedas en la vía del tren, a ver si se quedaban planas, y así fue, se quedaron planas. También fuimos al McDonald's.
A las 18:15 arrancó el tren. En mi vagón había una señora mayor y se asustó al estallar mi globo del McDonald's. También hubo un momento en el que la cortina le tapó la cara y nos empezamos a descojonar mucho. Nos dimos una vueltilla por el tren y vimos los vagones con camas, pintaban bastante bien. Asomamos las cabezas por la ventana. Gritamos cuando entramos en un túnel. Jugamos al trivial con las cartas del trivial de Arti. Vamos, que aburrirse en el tren era complicado. 
Sobre las 22:00 llegamos a la estación, estábamos en Austria, pero esto solo era para hacer escala. Fuimos al McDonald's, para variar. Estaba riquísimo el batido de Oreo. 
Volvimos a la estación y cogimos el tren a las 12 de la noche. Mañana por la mañana estaremos en Roma.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Interrail. Capítulo 18.

 Nos volveremos a ver, Pag.
Nos despertamos a medio día y yo almorcé un huevo y leche con cereales. Nos preparamos y fuimos a la playa. Unos cuantos hicimos puenting desde una grúa por 45 €. Ha sido la mejor experiencia de mi vida, es una sensación enorme de libertad que se mezcla con adrenalina y tranquilidad. Se lo recomiendo a todas las personas que tengan la oportunidad de hacerlo.
Después del salto, fuimos a la colchoneta para saltar, donde se tiraron unos cuantos del grupo. Acabados los saltos nos dirigimos hacia la fiesta, donde nos encontramos con las vascas y el que animaba la fiesta iba disfrazado de náufrago de Titanic. También vimos en la fiesta a una chica que llevaba una camiseta de rejilla, sin sujetador, se le trasparentaban todas las tetas.
Entre las 7 y la 8 de la tarde nos volvimos a casa. Se acabó la playa, nadie salió por la noche. Cenamos y hablamos un poco. Nos dormimos sobre las 12 de la noche. Mañana nos marchamos de este sueño.


En Aquarius con Serrano y Carmen

Descansando con Pepillo

De vuelta a casa con Héctor

jueves, 15 de noviembre de 2012

Interrail. Capítulo 17.

Buena noche, mal día.
Son las 13:00 y nos hemos levantando, almorzamos y Raúl y yo nos fuimos de fiesta los primeros. Vimos a la tías y dejamos nuestras cosas con ellas. Entramos a la fiesta y el que la animaba iba disfrazado de bebé con pañal, gorrito y chupete. Hubo cañón de espuma y guerra de agua de nuevo.
También nos subimos a una colchoneta en el agua, de esas que uno se coloca en un extremo y otros dos saltan sobre el otro extremo. Fue la hostia, volabas muchísimo y la leche en la bajada era espectacular. Yo me dejé el costado todo rojo.
Al atardecer nos volvimos al apartamento, cenamos, nos duchamos y bebimos. Fuimos a la fiesta todos menos Charli y vimos un pique entre varios tíos. Se formó un corro que aquello parecía el Metropole. Arti y Rojas se marcharon poco después de llegar. Yo cené unos nuggets y unas papas con chile y tomate, me devolvieron la vida.
Volvimos a casa y a dormir, eran las 5:00.


Tranquilitos en el Aquarius

Descansando en la playita

domingo, 4 de noviembre de 2012

Interrail. Capítulo 16.

 Pag, el paraíso.
A las 07:30 estábamos en pie. Algunos fueron al super a comprar comida. Llovía un poco, pero esto no impidió que llegásemos a la estación a tiempo. Yo me compré mi desayuno y a las 09:15 la guagua ya arrancaba.
Después de 2 largas horas hicimos parada en una gasolinera y, después de 1 hora, ya se veía el mar. Nos colamos de una cantidad ingente de coches por el hecho de ir en guagua. Subimos al ferry y en 15 minutos ya estábamos en Pag. Uno de los lugares más esperados por todos.
Subimos de nuevo a la guagua y esta nos llevó a la estación. Estuvimos esperando al dueño de los apartamentos un rato y cuando llegó, metió las maletas en su coche y las llevó al apartamento. Nosotros fuimos andando.
Charli y yo dormíamos en el mismo apartamento. Se llamaba Villa Ani y estaba bastante bien, era como un apartamento del sur.
Después de instalarnos, nos fuimos al supermercado a comprar comida. Arroz, huevos, pollo, leche, cereales, etc. Volvimos al apartamento y nos hicimos la comida. Arroz con pollo y huevo. El emboste padre, nos quedamos muy abollados.
Nos preparamos y fuimos a la fiesta. Bañador, toalla y las llaves. 30-45 minutos andando, pero mereció la pena. Dos discotecas: Aquarius y Papaya. Chicas, alcohol, piscina, playa, dj's... Esto solo se podía ver por Callejeros o en persona y nosotros teníamos la suerte de estar allí, viviéndolo como uno más. Temitas de Electro y House, y el que animaba la fiesta iba con un gorro de waterpolo y bata, muy sobrado. Hubo una guerra de agua y vimos a las niñas de nuevo. Pepillo se perreó al pivón de la fiesta y yo a su amiga gorda.
Después de todo esto volvimos al apartamento, cenamos, nos duchamos y nos pusimos a beber. Charlie me retó a hablar con unas vascas que estaban al lado de nuestro apartamento. Acepté y hablé y, después de un rato de conversación, vinieron los demás en plan urracas. Eran muy simpáticas y guapas. Estuvimos bebiendo y hablando con ellas y con otro grupo de vascos.
Al rato nos volvimos a la fiesta y fue exagerado. Gogós de ensueño, chicas guapísimas, temazos, etc. Volvimos a ver a las 3 chicas del tren, a las que estudiaban en Barcelona y el reencuentro con la boliviana fue muy emotivo.
Después de una larga noche volvimos al apartamento a las 05:30. Mañana más y mejor.


Guagua de camino a Pag


Ferry de camino a Pag




Gogos por la noche



Papaya desde las alturas

domingo, 28 de octubre de 2012

Interrail. Capítulo 15.

 El reencuentro.
A las 06:15 salimos de la estación en dirección hacia Zagreb. Fuimos en 1ª clase y nos dormimos, pero a la media hora el revisor nos echó.
Charlie y yo fuimos a la cabina de Raúl y Maiki y empezamos a tirarnos eructos al lado de dos señoras, una era Sindy Entes y la otra Coentrao. Coentrao se cabreó debido a los eructos y salió a airearse la pobre.
Después del viaje, llegamos a la estación y nos reencontramos con las niñas. Estuvo bastante bien volver a verlas, me alegró bastante. Fuimos a comprar los billetes junto con las niñas y unas moras estaban pidiéndonos dinero todo el rato, me puse nerviosísimo como de costumbre. Compramos los billetes y nos dirigimos hacia el hostal, pero Joso se cabreó porque no sabía guiarnos, así que cogí el mapa y guié a todos hacia el hostal.
El hostal estaba bastante bien, no eran habitaciones compartidas, las camas eran cómodas y era bastante acogedor. Dejamos las cosas y Arti, Charlie y yo fuimos al McDonald's. Después de comer volvimos al hostal y yo me puse a dormir, pero me despertaron porque se pusieron a hacer guerra de bolas de papel mojado en el cuarto. No podía seguir durmiendo y Charlie, Raúl y yo hicimos una expedición por cada piso y en los cajones del baño del último piso encontramos unos globos. Llenamos uno de agua y nos pusimos a jugar al pase hasta que se rompió.
Volvimos a la habitación y yo me puse a tocar los cojones por haberme despertado antes. Me fui a dormir, pero no podía conciliar el sueño, así que bajé al bar a ver la televisión un poco.

Volví a subir y me dormí. Mañana estaremos en una de las mejores islas del mundo.

domingo, 7 de octubre de 2012

Interrail. Capítulo 14.

 Raspe con inglesitas.
Ya estamos en 14 de julio y seguimos fuera de casa, paseando por grandes ciudades como si fuera Triana, esto está siendo un sueño.
Son las 11:00 y nos hemos despertado. Desayunamos y a las 15:30 salimos del hostal dirección hacia la Casa del Terror. Bastante impresionante el holocausto nazi y comunista, impactaba ver tanto odio junto. En la parte inferior del museo nos encontramos con unas celdas. Las había de todos los tipos, pero la que más impresionó fue una en la que solo cabía una persona de pie. Increíble.
Fuimos a almorzar al Subway y otros al Burguer King y un rato más tarde, Óscar, Raúl y yo marchamos hacia el castillo de Buda por el puente viejo. Vimos la ciudad desde el castillo y un peninsular nos viene y nos pregunta: ¿No tendréis un zigarrito nooooh? (Todo esto con voz desgarrada y casi muriéndose).
Volvimos al hostal y de ahí fuimos a cenar al Burguer King, me iba a tomar la última Angus. Luego fuimos al Mcdondal's a por un batido de vainilla y de ahí al hostal. Jugamos al póker y algunos durmieron, pero Maiki, Charli, Arti, Pepe y yo nos pusimos a hablar con las inglesas. Una sabía hablar español y se fue con un sudamericano a su cuarto a hacer maldades. Una de las inglesas se despertó, y salio enseñando medio culo y le dijo a Arti que si podía dormir en su cama, ya que Arti no la estaba utilizando, y Arti le dijo que sí. Yo entré a la habitación y le dije que si quería dormir conmigo porque estaba tremenda, pero me dijo que no, otra vez será.
Ya eran las 04:30, así que desayunamos, nos preparamos y nos fuimos.


Budapest desde el castillo de Buda


sábado, 29 de septiembre de 2012

Interrail. Capítulo 13.

Españoles vs Irlandesas
Nos despertamos sobre las 11:00 y algunos desayunamos en el hostal. Después de eso nos apalancamos un poco y fuimos a la estación a por los billetes. Una hora más tarde nos dijeron que los billetes no hacían falta, que con el interrail pass bastaba. 
Algunos fuimos a almorzar al pizza hut y de allí a casa. Estuvimos 45 minutos en el hostal y luego visitamos la ciudad. Vimos una sinagoga judía, después una basílica y fuimos a la casa del terror pero estaba cerrada, así que iremos mañana mejor. Por último vimos la plaza de los héroes, una plaza preciosa y monumental (las fotos lo demuestran). Cenamos en el burguer king y de nuevo al hostal. 
Le robamos la leche a las irlandesas que se quedaban en el hostal y se enfadaron con nosotros. Joso cazó a una como si fuera un caterpie con una sábana. 
A las 12 de la noche todos salieron menos Diego y yo. A la 1 estaban todos de vuelta, imagínate lo mierda que era la discoteca muchacho. Arti y Rojas volvieron a las 4 y Rojas se comió a una muy tranquilito. 

Plaza de los héroes

Plaza de los héroes

Pepillo pensando unos chistes para contarlos cuando vayamos a pasear

sábado, 8 de septiembre de 2012

Interrail. Capítulo 12.


 Heidelbergianos por el mundo.
12 de julio y toca levantarse a las 09:30. Nos cambiamos, desayunamos y fuimos a la estación. Subimos al tren y a mi me tocó en una cabina con 5 desconocidos. Fuera de esta, había 3 amigas que hablaban castellano, así que salí y me puse a hablar con una de ellas. María se llamaba, una boliviana que estudiaba en España, muy simpática y guapa. Vinieron las otras dos amigas. Eran del '92 y estaban haciendo el interrail. Las tres estudiaban en Barna y una de ellas me preguntó por unos amigos canarios que estudiaban con ellas. Al final resultó que eran amigas de exalumnos del Heidelberg. El mundo es un pañuelo joder. En 5 minutos ya estaba en Budapest, el viaje se hizo corto, ya que estuve hablando con las tres hasta que llegamos a nuestro destino.
Ya en Budapest, fuimos al hostal. Había un grupo de peninsulares y otro de irlandesas. Estuvimos tirados en el hostal un tiempillo, ya que el cansancio era mortal. Después de un rato fuimos a cenar y también fuimos a un mirador desde el que se divisaba toda la ciudad. El mirador se llamaba Citadella y las vistas eran preciosas. Estuvimos un rato allí arriba y a la bajada yo me dediqué a dar sustos entre la maleza. 
Llegamos al hostal y nos fuimos a dormir, pero costó un poco entre tanta ambulancia y moto, aunque al fin y al cabo todos pudimos conciliar el sueño.

Budapest desde Citadella


Monumento en Citadella

lunes, 3 de septiembre de 2012

Interrail. Capítulo 11.

 Si sales estás perdido.
Nos despertamos a las 13:00 y a las 14:30 fuimos a visitar el castillo de la ciudad. Había guardias en la puerta que estaban quietos como estatuas, se parecían a los de Londres. Entramos en una catedral y después fuimos a jugar a las cartas bajo la sombra de un árbol. Después de varias partidas nos fuimos a rellenar nuestras botellas de agua en una fuente y de allí nos marchamos hacia el hostal.
En el hostal jugamos a las cartas, cenamos y empezamos a liarla un poco. Salí de la habitación y Héctor me cerró la puerta con llave y se puso a vacilar con que abría y cerraba. Al rato me abrió. Más tarde fue Héctor el que salió y yo le cerré la puerta con llave esta vez. V de Vendetta. Le abrí después de un tiempo y entró. Maiki se fue a duchar y comenzó la jugada. Sacamos su colchón, las sábanas y la almohada fuera de la habitación. Volvió y le abrimos. Después de esto nos fuimos a dormir, pero empezamos a hacer ruidos y a gritar. ''Shuoooos'', ''Vamos señores eh señores'', ''Abro la puerta eh señores'', ''Yieeeeew'', etc. Hasta que vino la policia, le metió dos viajes a la ventana y nos dijo que nos callásemos y la palabra maestra: Undersanding. 
Nos callamos y a dormir, mañana tenemos que viajar rumbo a Budapest.

Audi r8

Praga desde las alturas

En Praga tranquilitos, observando el panorama

jueves, 30 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 10.

 Coches, ropa y joyas.
Entre las 13:00 y las 13:30 estábamos todos en pie y salimos a la calle a ver la ciudad. Como de costumbre, una gran cantidad de relaciones públicas nos ofrecían entrar a los cabarets, eran una pesadilla de gente.
Pasamos por una de las calles más caras de Praga que tenía tiendas como la de Louis Vuitton o la de Cartier, sin contar los coches. Subimos a un mirador y vimos toda Praga desde las alturas. En este mirador había un skatepark y un cable del que colgaban muchísimos pares de zapatillas desgastadas, le daba un toque guay a la zona. 
Más tarde nos fuimos a comer a un KFC, era la primera vez que lo probaba y la última. Me pareció una completa basura, aunque se podía reponer el refresco las veces que quisieras. Después de esto fuimos a un supermercado. Yo me compré la cena y robé un par de kiwis. Lo sé, soy un rebelde que no paga la fruta.
Nos pusimos a jugar a culo hasta que nos dio por el Poker Texas Hold'em. Las apuestas eran con galletas y chocapics y yo hacía las veces de croupier. Charlie ganó una partida, Raúl otra y Villa otra. Más tarde muchos se fueron a la discoteca y otros nos quedamos en el hostal aprendiendo trucos de magia. Yo hice una torre de naipes y nos fuimos a dormir.

Praga desde un mirador

Zapatillas colgando al lado de un skatepark

Iglesia en una de las plazas más importantes de Praga


lunes, 27 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 9.

Cámara en busca y captura.
A las 08:30 estábamos todos en pie, fuimos a la estación y a las 10:45 subimos al tren. Raúl, Pepe, Charlie y yo nos sentamos juntos y nos pusimos a jugar a las cartas, mientras, un niño con cara de psicópata miraba fijamente a Charlie y Pepe.
A las 15:50 llegamos a Praga y fuimos al hostal. Era como una casa para nosotros solos. Había 2 habitaciones, cocina, baño y salón. Rojas disfrutaba las noches durmiendo en un sofá.
Estuvimos un rato en el hostal y después de un rato fuimos a un supermercado a comprar la cena y el desayuno.
Nos duchamos, jugamos a culo, cenamos, bebimos y, después de todo, salimos. Tardamos media hora en llegar a la famosa discoteca de 5 pisos. A mi me pareció una mierda de discoteca para como la pintaban, repitieron Stronger de Kanye West 5 veces, imagínate. Rojas perdió su cámara de fotos y se fue al hostal solo. Más tarde nos vinieron unos vascos preguntándonos que si una cámara que se encontraron nos pertenecía. Era la de Rojas. 
Volvimos al hostal y picamos a Rojas con cosas como: Rojas, eres una llorona, como te vas a poner así por perder una cámara, eres subnormal. Y ya, cuando se iba a levantar para pegarnos una piña le enseñamos la cámara. No pudo resistir sacar una sonrisa de oreja a oreja.
Nos cambiamos y nos dormimos.

Sala de House en la discoteca de Praga

sábado, 18 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 8.

Adios Berlín, Adios.
A las 12:30 nos levantamos y unos cuantos fuimos a un supermercado a comprar comida, pero estaba cerrado por ser domingo. Volvimos al hostal y entre las 13:30 y las 14:00 salimos Óscar, Raúl, Pepe, Diego, Jorge, Joso y yo a ver el muro de Berlín.
Fuimos a pie y cuando llegamos nos sacamos unas cuantas fotos. Me parecio un monumento precioso y más alto de lo que yo me imaginaba, es imposible escalarlo. Luego fuimos a almorzar a un McDonald's de una estación de tren y cuando ya nos íbamos, comenzó una tormenta con rayos y relámpagos, era bastante bonita.
Cogimos el tren y volvimos a casa. Intentamos entrar al pirulí, pero había que pagar, así que no entramos. Llegamos al hotel y descansamos un poco. Más tarde fuimos a cenar a un chino de la estación y volvimos al hotel de nuevo.
Nos apalancamos y Pepe, Diego, Héctor y yo jugamos al futbolín del hotel. Después de unas cuantas partidas nos fuimos a dormir. 
Ya es la una de la madrugada y mañana nos tenemos que levantar pronto para coger el tren hacia Praga.

''Bruderkuss'' (Beso entre hermanos). Un beso entre Leonid Brezhnev y Erich Honeker

Muro de Berlín desde la acera de enfrente

Un amigo de Joso

jueves, 16 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 7.

Pasados por agua.
Ya es 7 de julio y son las 12:00. Nos despertamos, desayunamos y a las 13:30 salimos del hotel para visitar la ciudad. Vimos una catedral enorme con una cruz de oro en la cúspide, inmortalizamos el momento con una cámara y nos fuimos a ver más monumentos de la ciudad. 
De repente comenzó a llover como si fuera invierno, era una tormenta de verano. Estuvimos entre una hora y dos horas bajo techo esperando a que amainara, pero la cosa seguía igual. Un joven que cantaba y nuestras cartas amenizaban la espera, pero finalmente un grupo se fue de vuelta al hotel, mientras que Óscar, Pepe, Raúl, Joso, Diego y yo seguimos visitando la ciudad a pesar de la lluvia. Había que aprovechar la ocasión aunque se pusiera a nevar, no sabemos si volveremos a Berlín alguna vez más en nuestra vida.
Vimos la puerta de Brandenburgo, la cual separaba el lado soviético del lado capitalista. Un monumento precioso la verdad. Después vimos el homenaje a los judíos, una mezcla de respeto y mal rollo, pero era un monumento bonito en si. Luego nos dirigimos a ver el Reichstag y queriamos entrar, pero había que pedir hora. Estos alemanes son la hostia, pedir una cita para ver un monumento. Acto seguido visitamos el memorial soviético, el cual estaba flanqueado por dos tanques T-34. Por último vimos la columna de la Victoria que tenía una estatua de oro en lo más alto. Entramos en ella, pero había que pagar para poder subir.
Nos íbamos a ir y empezó a llover de nuevo, así que nos paramos a esperar dentro de la columna, pero el panorama seguía igual. Decidimos salir corriendo de allí y nos pegamos una carrera hasta la puerta de Brandenburgo y a partir de ahí fuimos andando al hotel.
Llegamos al hotel, nos cambiamos y al rato fuimos a cenar a una pizzeria. Volvimos y preparamos la ropa para salir. Algunos bebieron y después de esto fuimos a otra discoteca llamada ''Camaleón'', pero no nos dejaron entrar porque eramos demasiados tios, así que fuimos de nuevo a Matrix y todos los que fuimos pudimos entrar, nadie se quedó fuera. 
Fue una noche buenísima. Las gogos disparaban al público con pistolas de agua, repartieron chupachups (chupachules para Pepillo), hubo confeti y temazos. A las 05:00 nos fuimos de la discoteca y ya era de día. 
Llegamos al hotel, nos duchamos y a dormir. Hoy ha sido un dia épico.

Puerta de Brandeburgo con más lluvia que Madrid en invierno

Homenaje judío

Tanque T-34

martes, 14 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 6.

 Míralo ahí, el Pirulí.
A las 8:00 nos levantamos y fuimos a tomarnos el desayuno del hostal. Nos cambiamos, cogimos el metro y llegamos a la estación. A las 10:58 cogimos el tren rumbo a Berlín.
El tren fue bastante aburrido, aunque nos encontramos en un vagón con un sudamericano que era digno de admirar. 25 años, trabajando en un cargo alto de Cepsa y cobrando entre los 2.000 y 3.000 euros en su país. ¿Qué hacía en un tren rumbo a Berlín? Pues lo mismo que nosotros, un interrail, pero este era ya su tercer interrail en solitario. Todo un máquina.
Llegamos a Berlín y nada más salir de la estación nos encontramos con él. El Pirulí de Berlín que pasó a llamarse el Pirulí de Madrid. A las 16:00 ya nos encontrábamos en el hostal, que más que un hostal parecía un hotel.
Algunos aprovecharon para descansar un poco después del viaje y yo salí a airearme un poco y de paso ver algunas tiendas. Entré en una tienda al estilo Carhartt, pero el triple de grande que la de Las Palmas. Tanta era su grandeza que dentro tenía una pista de skate para probar el skate que te comprabas. Increible. Eso sí, la ropa bastante cara. Después de esto fui a un supermercado y me compré un pan de molde para poder hacerme mis sandwiches de jamón y queso.
Cenamos, nos duchamos y nos preparamos para salir a la discoteca más famosa de Berlín, ''Matrix''. A las 11:30 salimos hacia Matrix y entramos Villa, Raúl, Héctor, Charlie, Rojas, Óscar, Pepe y yo, mientras que los otros se tuvieron que volver porque el portero no les dejó entrar. Era una discoteca espectacular, 3 salas, buena música y gogos.
A las 03:00 nos marchamos a casa y algunos nos comimos un Kebab. Pillamos el tren, llegamos al hostal, nos dimos una ducha rápida y a dormir.


En la Matrix como quien se pasea por la Heineken

martes, 7 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 5.

El Monstruo de la Música.
Nos despertamos y fuimos de camino a la estación para preguntar cual era el tren que teníamos que coger mañana para ir hacia Berlín. Almorzamos en un McDonald's, para variar, y volvimos al hostal. Estuvimos de apalanque todo el día, no había mucho que hacer.
A la noche nos duchamos algunos y jugamos un poco al ping pong. Cenamos y nos fuimos a dormir. Día un poco aburrido, pero compensa que mañana ya vayamos a Berlín.


Temas oficiales del Interrail

jueves, 2 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 4.

Bicycle race.
Hoy es 4 de julio y son las 10:00. Bajamos a desayunar, nos cambiamos y fuimos a alquilar unas bicicletas. Estuvimos todo el día dando vueltas con ellas.
En un momento del día nos separamos sin querer y mi grupo se fue al museo de la tortura, pero tenía pinta de ser una mierda y, a parte, era carísimo. Quedamos todos de nuevo en el hostal y Charlie y yo aprovechamos para darnos una ducha. La peste era curiosa.
Nos montamos de nuevo en las bicis y salimos en dirección hacia el museo de las ciencias, pero no merecia la pena entrar porque eran las 16:40 y a las 17:00 cerraba. Subimos a la azotea del museo, que era gratis, y vimos todo Amsterdam desde arriba, jugamos al 4 en raya y nos tomamos una granizada.
Después de una hora bajamos, cogimos los velocípedos y fuimos a devolverlos. Hecho esto volvimos al hostal y algunos se ducharon mientras que otros jugaban al ping pong.
Después de un rato ya iba siendo hora de cambiarse y de dar un paseo por el barrio rojo. Vimos un poco a las prostitutas de nuevo y volvimos al hostal.

Mañana será otro día.

Amsterdam desde  el museo de las ciencias

miércoles, 1 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 3.

Foie gras por Weed.
Día 3 de julio y son las 08:00, marchamos a la estación central, Gare du Nord, haciendo un transbordo previo en Châtelet les Halles.
Salimos de la estación y fuimos a un supermercado a comprar un par de cosas para el viaje, pero nos entretuvimos por el camino cuando 5 moros vinieron hacia nosotros para intentar robarnos, pero todo quedó en una anécdota.
Compramos comida y volvimos a la estación y a las 10:45 partió el tren rumbo a Amsterdam. En un vagón íbamos Arti, Mai, Joso, Villa, Óscar, Rojas y yo, mientras que en otro iban Charlie, Raúl, Diego, Héctor, Pepe y Jorge.

Desayuné un sandwich y un batido de fresa, Arti se informaba de Roma en una guía y los demás jugaban a las cartas, ''El Culo'' no fallaba en ningún viaje.
A las 11:48 llegamos a Lille Flandres y a las 12:08 partimos rumbo a Antwerpen Centraa, una ciudad de Bélgica. Esta vez coincidimos todos en el mismo vagón y yo empezaba el viaje con la canción ''Solo tú'' de Los Aldeanos.
Charlie nos mostró sus dj's, entre los que destacan: dj Buxxi, dj Jax, dj Jurux y dj Jex. Después de un sinfín de dj's y de partidas a Culo, llegamos. Hicimos transbordo de nuevo y nos tuvimos que bajar rapidísimo y pegarnos un sprint enorme hacía el próximo tren, ya que en un par de minutos arrancaba.
A las 11:53 marchamos hacia Antwerpen Centraa. Teníamos que hacer dicho transbordo y no lo sabíamos, menos mal que una mujer nos avisó.
Sobre las 14:15 llegamos y esperamos hasta las 15:05 a que saliera el próximo tren. Llegó la hora y subimos, ya era el último tren a Amsterdam.

Llegamos a la estación a las 17:00 y había muchísima gente, aquello parecía Tokyo en plena hora punta. Estuvimos media hora buscando el hostal y casi no llegamos entre tanto tráfico y olor a porro. Después de un rato llegamos al hostal y Diego, Raúl, Maiki, Pepe y yo dormíamos en una habitación compartida, mientras que los demás en una privada. Dejamos las cosas y descansamos un poco.
Salimos y vimos el barrio rojo. Nos quedamos flipados con las prostitutas, no nos lo imaginábamos así.
Después de una tarde entera viéndolas nos fuimos a la calle principal y conocimos a un canario que era relaciones públicas, Pepechuga le llamaban, un tio muy simpático y extrovertido. El mundo es un pañuelo.
Más tarde fuimos a un coffee shop y compramos Maria para hacernos unos porros. No fumaron todos, está claro que entre 13 siempre habrá alguno que no quiera. Acabada la fumada fuimos a ver un poco más a la prostitutas y de allí al hostal. Era hora de dormir.


Un culo en el tren, como de costumbre

martes, 31 de julio de 2012

Interrail. Capítulo 2.

Buenos monumentos, mejores coches.
Hoy es 2 de julio de 2012 y Charlie y yo nos despertamos a las 10:00. Yo fui a despertar a los demás, pero Óscar me dijo que tenía puesta la alarma a las 11:00, así que volví a mi cama y dormí una horita más.
Pasada la hora nos despertamos todos y algunos fuimos al supermercado a pillar algo para el desayuno y la cena. Yo cogí dos baguettes, salchichón y yogurt líquido. Volvimos al hostal, desayunamos y nos fuimos. 

Primero fuimos a la estación Gare du Nord y estuvimos hasta las 16:00 para sacar los billetes a Amsterdam y Berlín. Hecho esto, fuimos al Mcdonald's y de ahí, al Louvre. Entramos en él, pero las salas de cuadros cerraban a las 17:30, así que lo único que pudimos ver eran las pirámides de su interior y entrar en la tienda de Apple. Subimos de nuevo a la calle y fuimos en dirección al Arco del Triunfo por la Avenida de los Campos Elíseos. Una pasada. Tiendas de lujo como la de Louis Vuitton o coches superextravagantes y espectaculares como los de los concesionarios de Citroën o Mercedes-Benz, sin contar los Ferraris que había por la calle.
Después de un largo camino llegamos al Arco del Triunfo. Un monumento precioso y que no parece tan grande en las fotos. Visto el famoso arco, fuimos a ver la Torre Eiffel por una de las calles más lujosas de París, la Avenida Kleber. Tiendas de lujo y cochazos a punta pala.
Llegamos a la Torre Eiffel, nos tumbamos delante de esta y miramos como la policía hacía ''redadas'' para que los moros no vendieran Champagne por la zona al mismo tiempo que disfrutábamos de la arquitectura del hierro. Veo que al final me sirvió para algo estudiar historia del arte con Concha. 
Después de media hora decidimos irnos todos menos Héctor, que estaba desde las 17:45 con su hermana, ya que llevaba mucho tiempo sin verla.
Llegamos al hostal y nos encontramos con el problema de que la llave de la habitación la tenía Héctor, así que tuvimos que esperar a que viniera de cenar con su hermana. Probamos escalar y abrir las ventas, pero estaban cerradas. Probamos también levantando las persianas, pero no teníamos muchas ganas de pagar la factura por si se rompían. Tocaba esperar y entre conversación y conversación se pasó rápido el momento y Héctor apareció como una exhalación.
Entramos al hostal, cenamos y nadie se dio cuenta del robo de las hamburguesas. Pepe abrió el sofá-cama y Charlie se sentó en este para probarlo y en un segundo el sofá ya estaba roto. La cara de Charlie era un poema.
Después de esto me cambié y me fui a dormir. Ha sido un día de provecho, ya es la 01:25. 


Arco del Triunfo

lunes, 30 de julio de 2012

Interrail. Capítulo 1.

El comienzo.
Había unos cuantos que se quedaban en Barcelona porque tenían un torneo de fútbol y otros por querer visitar el Port Aventura, aunque otra parte se quedó en Las Palmas esperando el momento para partir rumbo a Barna.
Ya era 1 de julio de 2012 y comenzaba el ansiado viaje que con tanto esfuerzo habíamos preparado todos. A las 3:15 Héctor y yo despertamos en un hotel en plena Barcelona, me afeité y me duché, ya que la ocasión lo requería, no iba a ser un viaje cualquiera. Cogimos un taxi que nos llevó al aeropuerto, 30€ en total.
Nos juntamos todos por fin, nos volvíamos a ver las caras el grupo entero. Estábamos todos, Óscar, Jorge, Villa, Rojas, Charlie, Raúl, Arti, Mai, Musa, Pepe, Héctor, Joso y yo (Teo). 13 tíos en el aeropuerto de la ciudad condal.
Fuimos a facturar las maletas, pero delante de nosotros había una familia con una cantidad ingente de chinos y tenían problemas con los pasaportes, así que nos fuimos a facturar a otro lado. Facturamos y entramos en el aeropuerto. Todos comieron en el Mcdonald's menos Jorge, Raúl y yo. Cuando terminaron nos fuimos a embarcar y cuando ya parecía que cerraban puertas aparecieron ellos. La familia de los 100 chinos con mil ukeleles y un padre que sudaba como nadie en el planeta.

El avión despegó y a los 15 minutos hubo turbulencias, pero nada del otro mundo. Tocaba dormir un poco en el avión. 
Llegamos al aeropuerto de Orly (Francia), cogimos las maletas y un tren y a las 10:00 ya estábamos en el hostal, pero no nos permitieron la entrada hasta las 11:30. A la hora y media de esperar pudimos entrar. La primera habitación del hostal no era una habitación, sino una casa. 2 pisos, 3 habitaciones, 3 baños, cocina y salón, además, estábamos a 20 minutos del centro.
Comimos unas cuantas cosillas e hicimos una comprar para los demás días y estuvimos de apalanque intenso de 16:00 a 18:00. Antes de salir comimos un par de hamburguesas y yo limpié 2 veces 2 sartenes y los platos, los vasos y los cubiertos. Empezaba guay la convivencia.

En el tren de camino al centro cantamos canciones de España y de Las Palmas, había ganas de joder un poco a los franceses. Llegamos al centro y fuimos a ver Notre Dame, preciosa y monumental al mismo tiempo. Acto seguido buscamos un bar para ver el partido de España frente a Italia, ya que la pantalla gigante de la Torre Eiffel pillaba bastante lejos. Mai, Villa, Charlie y yo nos fuimos al hostal, ya que estábamos cansados y pasábamos de buscar un bar. Nos confundimos de tren y llegamos al hostal con el partido ya empezado. En resumen: 4-0 para España, un paseo con goles de Silva, Jordi Alba, Torres y Mata. Los que estábamos en el hostal nos comimos más hamburguesas de las que tocaban por cabeza y un poco de pasta, hay que alimentarse chicos. 
Me duché y nos fuimos a dormir sin que los demás hubieran llegado de verlo en un bar. Ya eran las 23:20.

viernes, 8 de junio de 2012

INSERT COIN.


START.
Comienza el juego, solo tienes una vida, los gatos siete, aunque hay personas que emulan a estos felinos y miran a la Muerte más de una vez a los ojos. Aquí no hay corazones por el camino que te proporcionen más vidas, no hay un botón de ‘’Reiniciar’’ que te sirva para borrar el presente y empezar desde cero. Tampoco se puede apagar la partida y dejarla de lado cuando las cosas se ponen difíciles, eso solo lo hacen los cobardes. No hay ningún lugar donde puedas pulsar ‘’Pausa’’ y evadirte del mundo por un rato, la vida continua y no va a esperar por ti. Aquí nadie decide por su cuenta jugar la partida, nadie te preguntó si querías empezar a jugar en esta plataforma llamada ‘’VIDA’’. No tenemos castillos con princesas, grandes precipicios y enemigos que son animales, esto es mucho más complejo. Una casa, un trabajo, a veces mujer e hijos, siempre amigos y enemigos. No valen trucos para aumentarte la vida o el dinero, aquí eres lo que eres y no existe un varita mágica con la que puedas cambiar tu vida. El dinero se consigue trabajando o teniendo mucha suerte, nadie va por la calle y vuelve a casa con mil euros porque se los encuentra todos los días en la calle. En tiempos malos y de crisis no puedes apartarte en un ‘’BONUS’’ y dedicarte a hacer otra cosa, el que no asume su rol está muerto en esta sociedad, el que no lucha por lo suyo está desterrado, todos harán lo posible por mandarte a lo más bajo, todos quieren dinero y respeto y no darán un paso atrás por ti.
El final es incierto, nadie es adivino, no hay siete mapas que tu sepas que has pasado, nadie sabe cual será su último aliento, ninguno en este mundo conoce el final de su partida.
Debes ser fuerte, mirar a la vida a los ojos, divertirte, reír, ser sensible, pero luchar con garra, tú eres el que debe ponerle la banda sonora a tu vida, decidir si esto es una balada de violín o una salsa de Cuba.
Queda claro que la vida es algo más que un simple juego.

jueves, 17 de mayo de 2012

La vida de muchos, la similitud de pocos. 2.

Capítulo 2 

Mientras, otro no ha dormido durante la noche. Ahí fuera hay malos, pistolas y perros. Toca estar en alerta toda la noche, quiero que mi mujer e hija vivan. Son las 3 de la madrugada y se han oído tres disparos, pero me alivia que hayan sonado lejos de aquí. Solo quedan cuatro horas más para abandonar este sufrimiento y para que el Sol empañe esas almas propias de Lucifer. Son las 6 y el caos se desata. El movimiento guerrillero quema bidones de gasolina y neumáticos y hace un piquete para que toda ayuda internacional no entre. Pero el Sol comienza a iluminar la ciudad y veo como empiezan a salir niños y niñas a correr por la calle, la paz ha vuelto, se respira alegría. Ahora solo queda aprovechar este día al máximo como si fuera el último, ya que al atardecer no habrá Dios que controle esto.

jueves, 10 de mayo de 2012

La vida de muchos, la similitud de pocos. 1.

Capítulo 1.
Buenos días rutina. Me levanto a las 7, me visto, un tazón de leche y a la parada. Media hora de guagua y escuchando gritos de niños que retumban en mi cabeza, pero ya llegó, el paraíso para muchos y el infierno para otros. El colegio. 6 horas lectivas y muy pocas ganas de atender, pero en el fondo con muchas ganas de aprender todo lo que los libros no me dan, es decir, política, igualdad o cambio climático, entre otros muchos temas. Aunque tenemos media hora para el descanso, un bocadillo y a reír con los amigos, al fin y al cabo no está tan mal ir al colegio. Me he reído durante estos años lo que no está escrito, tanto dentro como fuera de las aulas.
Se acabó, para casa. Otra media hora de guagua. Comer, dormir y estudiar. Ducharme, ver la televisión y cenar. Hasta mañana mundo.

sábado, 5 de mayo de 2012

Por nosotros. XXX.



Se acabó. 13 años de nuestra vida se han resumido en una noche. Una noche que para mi ha sido bastante bonita. Hemos recordado momentos que se deberían repetir de nuevo. Hemos vuelto a estar todos juntos sin importar como fuera o quien fuera el otro.
Pero ya llegó, llegó el momento en el que cada uno tira por su lado, el momento en el que nos separamos, pero no es un ‘’Adiós’’, sino un ‘’Hasta luego’’. Un ‘’Hasta luego’’ que para mi tiene mucho significado, recuerdos, amor y amistad. He vivido momentos que no cambiaría por nada. He conocido a gente maravillosa, aunque también he odiado a muchos.
Desde el Kinder miraba a los de la otra clase como los bobos del curso, sin saber que algún día, alguno de esos ‘’bobos’’ acabaría siendo de mis mejores amigos. He ido de excursión por parajes hermosos, he ido a Puerto Rico y a La Palma. Me he reído y he llorado. He visto a mi compañera de clase como la niña más bonita y he luchado por su amor lo que no está escrito, así una y otra vez. Me he llevado besos y calabazas. Dieces y suspensos como catedrales. He llegado a sentir una simple amistad de profesor-alumno como una relación padre-hijo.
En primaria luchabas cada balón de fútbol en el patio como si fuera el último, y entrabas a clase con unos chorretones de sudor que ni Zidane en sus mejores tiempos. Te ponías tenso cuando te decían que tenías examen de Cono o de vocabulario de comida en inglés, sin saber que unos cuantos años más tarde tendrías que aprenderte comentarios de texto como si fueras un papagayo.
En 6º de primaria te veías como el rey del patio, eras el mayor y eso no lo podía cambiar un niño de 1º que acababa de llegar de ese pasado Kindergarteriano. Pero el tiempo pasó y llegaste a 1º de la E.S.O., y pasaste de ser el mafias de primaria a ser otro enano más del rebaño, no se te ocurría mantenerle la mirada a esos alumnos de bachillerato que parecían profesores. La E.S.O. pasó, y llegaste al bachillerato, donde si querías que te admitieran en una universidad tendrías que poner codos día y noche, menos salidas, más libros. Era simple. Tan simple que aquí estoy, aquí estamos. Todos orlados y mirando a la universidad a los ojos y al colegio por el retrovisor.
Ya se acabaron los madrugones, esperar a la guagua cuando se retrasaba, decir que estabas con Nimu, pedirle a Eva un poco más de comida sabiendo que te esperaría un rotundo NO, ir de fiesta al Metropole, hablar con Héctor sobre nazis y judíos, escuchar ese perfecto: He colgado un ejercicio de Moodle para ustedes que cierra la próxima semana, ir a buscar las cosas de la pizarra digital, jugar al baloncesto, jugar al fútbol a escondidas para que Arístides no te quitara el balón, tener que ordenar la bandeja de vez en cuando, ir a recepción porque te acaban de llamar… Y muchas cosas más, pero de lo que estoy seguro al 100 por 100 es de que hay amistades que nunca acabarán, que cuando vuelva al colegio a saludar a los que un día fueron mis profesores les seguiré queriendo, que cuando vuelvan mis amigos de la Península en fechas señaladas les seguiré amando y tratando de igual manera como si siguiéramos en el colegio, que con los que me quedo aquí seguiré igual y quedando fines y fines de semana, como si no hubiera mañana.
¿Qué hay cosas que cambian? Está claro, pero eso no se puede solucionar. Pero si hay cosas que pueden seguir igual y me siento a gusto sin ese cambio, pues se seguirá haciendo de igual manera.
Por nosotros.
Video orla: http://vimeo.com/41352371