Desde sentimientos del pasado hasta sensaciones del presente. Desde el amor hasta la política. Un blog en el que hablo de mi forma de ver muchos puntos que nos deja la vida a medida que crecemos.
Aquí están ellos, mis amigos. Son parte de lo que
tengo en esta vida y sin ellos poco podría hacer.
Les quiero como si fueran hermanos, aunque ellos no lo crean. A algunos les conozco
desde pequeño, como a mi amigo Héctor, siempre fiel desde el primer día que le
conocí, sabe todo sobre mi, desde mi color favorito hasta quien me gusta, es
impresionante, sabe hasta como picarme.
También está mi primo, Óscar, tenía que nombrarlo. Desde pequeños juntos, como
si hubiéramos nacido el mismo día, en el mismo hospital y fuéramos de la misma
madre. Un hermano de la A a la Z.
Pero tampoco me quiero olvidar de los demás, aquellos que, aunque no describa
con tanta exactitud como a Héctor y a Óscar les sigo queriendo igual que a
ellos. Hablo de nombres como Alberto, Charli, Raúl, Villa, Diego y Jorge.
Son muy grandes todos y ellos han sabido aportar muchas cosas a mi vida, más
de lo que imaginan. Desde risas hasta llantos, desde abrazos hasta peleas,
desde discusiones hasta reconciliaciones.
Una vida sin ellos no sería una vida.
Retoma tu vía, retoma el destino. Piérdete en la inmensidad de la noche, del amor, de todo lo que te rodea. Todo vuelve a su sitio, después de todo, somos iguales.
Todo empieza con una sonrisa, algo encantador que te alaga y te hace seguir día a día, nunca pensé en escribir sobre estas cosas, pero ha llegado el momento, como si de una tormenta se tratara sale toda mi ira comprimida en sentimientos que se transforman poco a poco en letras, sacadas de lo más hondo de mi pesar. En un principio lo que parece bello se puede convertir en tu peor pesadilla, odiarlo tanto como a un enemigo o quererlo tanto como a un hijo.
Todo puede suceder, pero no hay límite de tiempo, y tampoco hay un mínimo, no hay tiempo ``X´´ a batir o a superar, solo quieres la felicidad mutua, su sonrisa es lo que te hace seguir con vida. Cada cosa positiva se muestra como la punta de la cima, y cada cosa negativa como muestra de debilidad. Con ella intentas cambiar el mundo, no que el mundo te cambie a ti.
Cada cosa, cada acción se perfecciona y se hace al más mínimo detalle. Pules tus defectos y haces que no salgan a la vista. La vigilas con vista de águila, y quieres que se cumplan todos tus sueños con ella, al fin y al cabo no somos de piedra.
Seguro de ti mismo avanzas por un gran desierto, vas acompañado y sabes que estás seguro al lado de ella. La quieres como el primer día y ella a ti, sabes que lo es todo.
Gente que dijo ser amigos, pueden pasar a ser enemigos, cubiertos con una máscara de bondad, felicidad y buenos adjetivos, con el paso del tiempo a la máscara se le cae su goma y pierde todo el sentido que tu creías que había tenido, el ying y el yang, a veces se está arriba o abajo. Un mundo lleno de adversidades y obstáculos, si no fuera así, vaya monotonía.
Preguntas, te gusta estar seguro en todo momento y algo va mal. Tiempo al tiempo cual reloj. Pero al fin de esa tregua se retoma el camino, inseguro sería el adjetivo, pero lo retomas. Como si fuera el inicio otra vez, pero tú lo intentas ver de otro modo, como si las expectativas hubieran fallado, o como si alguien estuviera haciendo trampas en este juego, lo único es que tú te intentas convencer de que no ha sido nada malo. Una parada en el camino para tomar energía y seguir.
Estás atento y sabes que iba a pasar, lo intuías, lo percibías, no sabes cómo pero lo podías notar en el ambiente, cambios de aire y cambios de gente. Algo va mal, tropiezas en la inmensidad del desierto con la única piedra que hay, la aguja del pajar, la gota que colma el vaso. Y gritas a Dios y preguntas por qué tanta desesperación en el poco tiempo que se ha vivido. Un amor que se va sin hallar sentido, un amor que sigue su camino con otra persona de un orbe mundial.
Tiempo teñido de colores oscuros de sufrimiento y soledad, y también por colores claros de alcohol y desesperación, con ganas de lanzarte al vacio, con ganas de abandonar este mundo, este cuerpo y dejarlo a su suerte.
No todo lo recorrido en este camino ha sido tiempo perdido, tiempo negativo, ha sido tiempo vivido, tiempo de experiencia, algo conseguido.
Un afán de superación, de saber que eres capaz de pintar una vida, de darle sentido. Sabes que hay gente hay para lo bueno para lo malo, para reír para llorar, para caer, para levantarse, para nada y para todo.
Intentas buscar algo que haga que tu vida sea mejor, esa pieza del puzzle, es parte del reloj que hace que acabe funcionando, algo que te llene. Quieres que tu búsqueda sea rápida y que el tesoro sea el más preciado por cualquier marinero. Ese tesoro que llene tu vida de oro y riquezas, de felicidad y prosperidad. Pero al ser el tesoro mas aclamado por los piratas, está guardado en un cofre, en un barco, con dueño propio y que mataría por conservarlo. Es un pirata que ha vivido mucho en su vida, se ve a simple vista, pata de palo y parche en ojo. Vivir el día a día nos convierte en sabios, y nadie mejor que él para demostrarlo.
Tu vida es un paso fugaz por la faz de la tierra, a nadie le importas, no vales nada, ni tu ni tus problemas, al fin y al cabo eres una alma más, un cuerpo más que buscó destinatario, que dejó a unos padres para ser padre. Un círculo sin fin que nos envuelve a todos.
Aclamado por la multitud, ya que en las entrañas, en lo más profundo de tu corazón sigue habitando el rencor, el odio y el amor a esa persona, muchas controversias juntas, pero al final el resultado es el mismo, la sigues queriendo. Intentas buscar un clavo que quite a ese clavo, algo que evite que esa espinilla te siga haciendo daño.
Empiezas tu búsqueda, como al principio, es el mismo camino, pero con una posibilidad menos, y encuentras el preciado tesoro que tanto ansiabas, tiene riquezas nuevas que tú aun no conoces, pero será entretenido comenzar un nuevo camino. Esperas algo mejor, algo más de suerte y que en la inmensidad del desierto no te vuelvas a quedar solo, que en la cúspide de esa relación tú seas el único.