sábado, 8 de septiembre de 2012

Interrail. Capítulo 12.


 Heidelbergianos por el mundo.
12 de julio y toca levantarse a las 09:30. Nos cambiamos, desayunamos y fuimos a la estación. Subimos al tren y a mi me tocó en una cabina con 5 desconocidos. Fuera de esta, había 3 amigas que hablaban castellano, así que salí y me puse a hablar con una de ellas. María se llamaba, una boliviana que estudiaba en España, muy simpática y guapa. Vinieron las otras dos amigas. Eran del '92 y estaban haciendo el interrail. Las tres estudiaban en Barna y una de ellas me preguntó por unos amigos canarios que estudiaban con ellas. Al final resultó que eran amigas de exalumnos del Heidelberg. El mundo es un pañuelo joder. En 5 minutos ya estaba en Budapest, el viaje se hizo corto, ya que estuve hablando con las tres hasta que llegamos a nuestro destino.
Ya en Budapest, fuimos al hostal. Había un grupo de peninsulares y otro de irlandesas. Estuvimos tirados en el hostal un tiempillo, ya que el cansancio era mortal. Después de un rato fuimos a cenar y también fuimos a un mirador desde el que se divisaba toda la ciudad. El mirador se llamaba Citadella y las vistas eran preciosas. Estuvimos un rato allí arriba y a la bajada yo me dediqué a dar sustos entre la maleza. 
Llegamos al hostal y nos fuimos a dormir, pero costó un poco entre tanta ambulancia y moto, aunque al fin y al cabo todos pudimos conciliar el sueño.

Budapest desde Citadella


Monumento en Citadella

No hay comentarios:

Publicar un comentario