Mientras, otro no ha dormido durante la noche. Ahí fuera hay malos, pistolas y perros. Toca estar en alerta toda la noche, quiero que mi mujer e hija vivan. Son las 3 de la madrugada y se han oído tres disparos, pero me alivia que hayan sonado lejos de aquí. Solo quedan cuatro horas más para abandonar este sufrimiento y para que el Sol empañe esas almas propias de Lucifer. Son las 6 y el caos se desata. El movimiento guerrillero quema bidones de gasolina y neumáticos y hace un piquete para que toda ayuda internacional no entre. Pero el Sol comienza a iluminar la ciudad y veo como empiezan a salir niños y niñas a correr por la calle, la paz ha vuelto, se respira alegría. Ahora solo queda aprovechar este día al máximo como si fuera el último, ya que al atardecer no habrá Dios que controle esto.
Desde sentimientos del pasado hasta sensaciones del presente. Desde el amor hasta la política. Un blog en el que hablo de mi forma de ver muchos puntos que nos deja la vida a medida que crecemos.
jueves, 17 de mayo de 2012
La vida de muchos, la similitud de pocos. 2.
Capítulo 2
Mientras, otro no ha dormido durante la noche. Ahí fuera hay malos, pistolas y perros. Toca estar en alerta toda la noche, quiero que mi mujer e hija vivan. Son las 3 de la madrugada y se han oído tres disparos, pero me alivia que hayan sonado lejos de aquí. Solo quedan cuatro horas más para abandonar este sufrimiento y para que el Sol empañe esas almas propias de Lucifer. Son las 6 y el caos se desata. El movimiento guerrillero quema bidones de gasolina y neumáticos y hace un piquete para que toda ayuda internacional no entre. Pero el Sol comienza a iluminar la ciudad y veo como empiezan a salir niños y niñas a correr por la calle, la paz ha vuelto, se respira alegría. Ahora solo queda aprovechar este día al máximo como si fuera el último, ya que al atardecer no habrá Dios que controle esto.
Mientras, otro no ha dormido durante la noche. Ahí fuera hay malos, pistolas y perros. Toca estar en alerta toda la noche, quiero que mi mujer e hija vivan. Son las 3 de la madrugada y se han oído tres disparos, pero me alivia que hayan sonado lejos de aquí. Solo quedan cuatro horas más para abandonar este sufrimiento y para que el Sol empañe esas almas propias de Lucifer. Son las 6 y el caos se desata. El movimiento guerrillero quema bidones de gasolina y neumáticos y hace un piquete para que toda ayuda internacional no entre. Pero el Sol comienza a iluminar la ciudad y veo como empiezan a salir niños y niñas a correr por la calle, la paz ha vuelto, se respira alegría. Ahora solo queda aprovechar este día al máximo como si fuera el último, ya que al atardecer no habrá Dios que controle esto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario