jueves, 13 de diciembre de 2012

Interrail. Capítulo 20.

 Agua bendita, la mejor para el calor.
Subimos al tren y la revisora, que era alemana, nos preguntó que si mañana por la mañana queríamos café o té. Yo le dije que no quería nada, pero esa opción no era valida, café o té, había que elegir por huevos. Estos alemanes son unos cabezones. Elegí café. 
En mi camarote nos quedamos Diego, Arti, Charli y yo. Las camas eran más incomodas que una esterilla en pleno Osorio. Aun así nos dormimos y a las 9:00 amanecimos en Roma y hacía una calufa intensa. 
Llegamos al hotel sudando y tuvimos que meter todo en la misma habitación porque las demás no estaban preparadas todavía. Dejamos las cosas y visitamos la ciudad. Vimos la iglesia de San Giovanni in Laterano, Las termas de Caracalla, El Circo Máximo, El Palatino, El Arco de Tito, El Foro Romano y El Coliseo. Dentro de la iglesia de San Giovanni in Laterano, al salir, Pepillo se lavó la cara y se echó en el cuellito agua bendita de la pila de la iglesia, todo un cuadro. Vimos bastantes cosas en poco tiempo, estuvo bastante bien (queda claro en las fotos de abajo). Después comimos en una pizzería donde las pizzas eran rectangulares y bastante grandes, por 10€. Yo me llevé la mitad que me sobró al hotel, ya tenía cena.
Estuvimos descansando en el hotel, estábamos reventadísimos. A la noche unos cuantos se fueron a cenar a un restaurante y yo me comí la mitad de la pizza que me sobró.
Volvieron Rojas, Héctor y Raúl, que eran mis compañeros de habitación. Vimos un poco la tv y nos dormimos. 


Iglesia de San Giovanni in Laterano

Vista del Coliseo desde El Palatino

El Circo Máximo
El Arco de Tito

En los aledaños del Coliseo

El Coliseo desde el primer piso y...

...desde el segundo piso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario