sábado, 29 de septiembre de 2012

Interrail. Capítulo 13.

Españoles vs Irlandesas
Nos despertamos sobre las 11:00 y algunos desayunamos en el hostal. Después de eso nos apalancamos un poco y fuimos a la estación a por los billetes. Una hora más tarde nos dijeron que los billetes no hacían falta, que con el interrail pass bastaba. 
Algunos fuimos a almorzar al pizza hut y de allí a casa. Estuvimos 45 minutos en el hostal y luego visitamos la ciudad. Vimos una sinagoga judía, después una basílica y fuimos a la casa del terror pero estaba cerrada, así que iremos mañana mejor. Por último vimos la plaza de los héroes, una plaza preciosa y monumental (las fotos lo demuestran). Cenamos en el burguer king y de nuevo al hostal. 
Le robamos la leche a las irlandesas que se quedaban en el hostal y se enfadaron con nosotros. Joso cazó a una como si fuera un caterpie con una sábana. 
A las 12 de la noche todos salieron menos Diego y yo. A la 1 estaban todos de vuelta, imagínate lo mierda que era la discoteca muchacho. Arti y Rojas volvieron a las 4 y Rojas se comió a una muy tranquilito. 

Plaza de los héroes

Plaza de los héroes

Pepillo pensando unos chistes para contarlos cuando vayamos a pasear

sábado, 8 de septiembre de 2012

Interrail. Capítulo 12.


 Heidelbergianos por el mundo.
12 de julio y toca levantarse a las 09:30. Nos cambiamos, desayunamos y fuimos a la estación. Subimos al tren y a mi me tocó en una cabina con 5 desconocidos. Fuera de esta, había 3 amigas que hablaban castellano, así que salí y me puse a hablar con una de ellas. María se llamaba, una boliviana que estudiaba en España, muy simpática y guapa. Vinieron las otras dos amigas. Eran del '92 y estaban haciendo el interrail. Las tres estudiaban en Barna y una de ellas me preguntó por unos amigos canarios que estudiaban con ellas. Al final resultó que eran amigas de exalumnos del Heidelberg. El mundo es un pañuelo joder. En 5 minutos ya estaba en Budapest, el viaje se hizo corto, ya que estuve hablando con las tres hasta que llegamos a nuestro destino.
Ya en Budapest, fuimos al hostal. Había un grupo de peninsulares y otro de irlandesas. Estuvimos tirados en el hostal un tiempillo, ya que el cansancio era mortal. Después de un rato fuimos a cenar y también fuimos a un mirador desde el que se divisaba toda la ciudad. El mirador se llamaba Citadella y las vistas eran preciosas. Estuvimos un rato allí arriba y a la bajada yo me dediqué a dar sustos entre la maleza. 
Llegamos al hostal y nos fuimos a dormir, pero costó un poco entre tanta ambulancia y moto, aunque al fin y al cabo todos pudimos conciliar el sueño.

Budapest desde Citadella


Monumento en Citadella

lunes, 3 de septiembre de 2012

Interrail. Capítulo 11.

 Si sales estás perdido.
Nos despertamos a las 13:00 y a las 14:30 fuimos a visitar el castillo de la ciudad. Había guardias en la puerta que estaban quietos como estatuas, se parecían a los de Londres. Entramos en una catedral y después fuimos a jugar a las cartas bajo la sombra de un árbol. Después de varias partidas nos fuimos a rellenar nuestras botellas de agua en una fuente y de allí nos marchamos hacia el hostal.
En el hostal jugamos a las cartas, cenamos y empezamos a liarla un poco. Salí de la habitación y Héctor me cerró la puerta con llave y se puso a vacilar con que abría y cerraba. Al rato me abrió. Más tarde fue Héctor el que salió y yo le cerré la puerta con llave esta vez. V de Vendetta. Le abrí después de un tiempo y entró. Maiki se fue a duchar y comenzó la jugada. Sacamos su colchón, las sábanas y la almohada fuera de la habitación. Volvió y le abrimos. Después de esto nos fuimos a dormir, pero empezamos a hacer ruidos y a gritar. ''Shuoooos'', ''Vamos señores eh señores'', ''Abro la puerta eh señores'', ''Yieeeeew'', etc. Hasta que vino la policia, le metió dos viajes a la ventana y nos dijo que nos callásemos y la palabra maestra: Undersanding. 
Nos callamos y a dormir, mañana tenemos que viajar rumbo a Budapest.

Audi r8

Praga desde las alturas

En Praga tranquilitos, observando el panorama

jueves, 30 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 10.

 Coches, ropa y joyas.
Entre las 13:00 y las 13:30 estábamos todos en pie y salimos a la calle a ver la ciudad. Como de costumbre, una gran cantidad de relaciones públicas nos ofrecían entrar a los cabarets, eran una pesadilla de gente.
Pasamos por una de las calles más caras de Praga que tenía tiendas como la de Louis Vuitton o la de Cartier, sin contar los coches. Subimos a un mirador y vimos toda Praga desde las alturas. En este mirador había un skatepark y un cable del que colgaban muchísimos pares de zapatillas desgastadas, le daba un toque guay a la zona. 
Más tarde nos fuimos a comer a un KFC, era la primera vez que lo probaba y la última. Me pareció una completa basura, aunque se podía reponer el refresco las veces que quisieras. Después de esto fuimos a un supermercado. Yo me compré la cena y robé un par de kiwis. Lo sé, soy un rebelde que no paga la fruta.
Nos pusimos a jugar a culo hasta que nos dio por el Poker Texas Hold'em. Las apuestas eran con galletas y chocapics y yo hacía las veces de croupier. Charlie ganó una partida, Raúl otra y Villa otra. Más tarde muchos se fueron a la discoteca y otros nos quedamos en el hostal aprendiendo trucos de magia. Yo hice una torre de naipes y nos fuimos a dormir.

Praga desde un mirador

Zapatillas colgando al lado de un skatepark

Iglesia en una de las plazas más importantes de Praga


lunes, 27 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 9.

Cámara en busca y captura.
A las 08:30 estábamos todos en pie, fuimos a la estación y a las 10:45 subimos al tren. Raúl, Pepe, Charlie y yo nos sentamos juntos y nos pusimos a jugar a las cartas, mientras, un niño con cara de psicópata miraba fijamente a Charlie y Pepe.
A las 15:50 llegamos a Praga y fuimos al hostal. Era como una casa para nosotros solos. Había 2 habitaciones, cocina, baño y salón. Rojas disfrutaba las noches durmiendo en un sofá.
Estuvimos un rato en el hostal y después de un rato fuimos a un supermercado a comprar la cena y el desayuno.
Nos duchamos, jugamos a culo, cenamos, bebimos y, después de todo, salimos. Tardamos media hora en llegar a la famosa discoteca de 5 pisos. A mi me pareció una mierda de discoteca para como la pintaban, repitieron Stronger de Kanye West 5 veces, imagínate. Rojas perdió su cámara de fotos y se fue al hostal solo. Más tarde nos vinieron unos vascos preguntándonos que si una cámara que se encontraron nos pertenecía. Era la de Rojas. 
Volvimos al hostal y picamos a Rojas con cosas como: Rojas, eres una llorona, como te vas a poner así por perder una cámara, eres subnormal. Y ya, cuando se iba a levantar para pegarnos una piña le enseñamos la cámara. No pudo resistir sacar una sonrisa de oreja a oreja.
Nos cambiamos y nos dormimos.

Sala de House en la discoteca de Praga

sábado, 18 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 8.

Adios Berlín, Adios.
A las 12:30 nos levantamos y unos cuantos fuimos a un supermercado a comprar comida, pero estaba cerrado por ser domingo. Volvimos al hostal y entre las 13:30 y las 14:00 salimos Óscar, Raúl, Pepe, Diego, Jorge, Joso y yo a ver el muro de Berlín.
Fuimos a pie y cuando llegamos nos sacamos unas cuantas fotos. Me parecio un monumento precioso y más alto de lo que yo me imaginaba, es imposible escalarlo. Luego fuimos a almorzar a un McDonald's de una estación de tren y cuando ya nos íbamos, comenzó una tormenta con rayos y relámpagos, era bastante bonita.
Cogimos el tren y volvimos a casa. Intentamos entrar al pirulí, pero había que pagar, así que no entramos. Llegamos al hotel y descansamos un poco. Más tarde fuimos a cenar a un chino de la estación y volvimos al hotel de nuevo.
Nos apalancamos y Pepe, Diego, Héctor y yo jugamos al futbolín del hotel. Después de unas cuantas partidas nos fuimos a dormir. 
Ya es la una de la madrugada y mañana nos tenemos que levantar pronto para coger el tren hacia Praga.

''Bruderkuss'' (Beso entre hermanos). Un beso entre Leonid Brezhnev y Erich Honeker

Muro de Berlín desde la acera de enfrente

Un amigo de Joso

jueves, 16 de agosto de 2012

Interrail. Capítulo 7.

Pasados por agua.
Ya es 7 de julio y son las 12:00. Nos despertamos, desayunamos y a las 13:30 salimos del hotel para visitar la ciudad. Vimos una catedral enorme con una cruz de oro en la cúspide, inmortalizamos el momento con una cámara y nos fuimos a ver más monumentos de la ciudad. 
De repente comenzó a llover como si fuera invierno, era una tormenta de verano. Estuvimos entre una hora y dos horas bajo techo esperando a que amainara, pero la cosa seguía igual. Un joven que cantaba y nuestras cartas amenizaban la espera, pero finalmente un grupo se fue de vuelta al hotel, mientras que Óscar, Pepe, Raúl, Joso, Diego y yo seguimos visitando la ciudad a pesar de la lluvia. Había que aprovechar la ocasión aunque se pusiera a nevar, no sabemos si volveremos a Berlín alguna vez más en nuestra vida.
Vimos la puerta de Brandenburgo, la cual separaba el lado soviético del lado capitalista. Un monumento precioso la verdad. Después vimos el homenaje a los judíos, una mezcla de respeto y mal rollo, pero era un monumento bonito en si. Luego nos dirigimos a ver el Reichstag y queriamos entrar, pero había que pedir hora. Estos alemanes son la hostia, pedir una cita para ver un monumento. Acto seguido visitamos el memorial soviético, el cual estaba flanqueado por dos tanques T-34. Por último vimos la columna de la Victoria que tenía una estatua de oro en lo más alto. Entramos en ella, pero había que pagar para poder subir.
Nos íbamos a ir y empezó a llover de nuevo, así que nos paramos a esperar dentro de la columna, pero el panorama seguía igual. Decidimos salir corriendo de allí y nos pegamos una carrera hasta la puerta de Brandenburgo y a partir de ahí fuimos andando al hotel.
Llegamos al hotel, nos cambiamos y al rato fuimos a cenar a una pizzeria. Volvimos y preparamos la ropa para salir. Algunos bebieron y después de esto fuimos a otra discoteca llamada ''Camaleón'', pero no nos dejaron entrar porque eramos demasiados tios, así que fuimos de nuevo a Matrix y todos los que fuimos pudimos entrar, nadie se quedó fuera. 
Fue una noche buenísima. Las gogos disparaban al público con pistolas de agua, repartieron chupachups (chupachules para Pepillo), hubo confeti y temazos. A las 05:00 nos fuimos de la discoteca y ya era de día. 
Llegamos al hotel, nos duchamos y a dormir. Hoy ha sido un dia épico.

Puerta de Brandeburgo con más lluvia que Madrid en invierno

Homenaje judío

Tanque T-34