Míralo ahí, el Pirulí.
A las 8:00 nos levantamos y fuimos a tomarnos el desayuno del hostal. Nos cambiamos, cogimos el metro y llegamos a la estación. A las 10:58 cogimos el tren rumbo a Berlín.
El tren fue bastante aburrido, aunque nos encontramos en un vagón con un sudamericano que era digno de admirar. 25 años, trabajando en un cargo alto de Cepsa y cobrando entre los 2.000 y 3.000 euros en su país. ¿Qué hacía en un tren rumbo a Berlín? Pues lo mismo que nosotros, un interrail, pero este era ya su tercer interrail en solitario. Todo un máquina.
Llegamos a Berlín y nada más salir de la estación nos encontramos con él. El Pirulí de Berlín que pasó a llamarse el Pirulí de Madrid. A las 16:00 ya nos encontrábamos en el hostal, que más que un hostal parecía un hotel.
Algunos aprovecharon para descansar un poco después del viaje y yo salí a airearme un poco y de paso ver algunas tiendas. Entré en una tienda al estilo Carhartt, pero el triple de grande que la de Las Palmas. Tanta era su grandeza que dentro tenía una pista de skate para probar el skate que te comprabas. Increible. Eso sí, la ropa bastante cara. Después de esto fui a un supermercado y me compré un pan de molde para poder hacerme mis sandwiches de jamón y queso.
Cenamos, nos duchamos y nos preparamos para salir a la discoteca más famosa de Berlín, ''Matrix''. A las 11:30 salimos hacia Matrix y entramos Villa, Raúl, Héctor, Charlie, Rojas, Óscar, Pepe y yo, mientras que los otros se tuvieron que volver porque el portero no les dejó entrar. Era una discoteca espectacular, 3 salas, buena música y gogos.
A las 03:00 nos marchamos a casa y algunos nos comimos un Kebab. Pillamos el tren, llegamos al hostal, nos dimos una ducha rápida y a dormir.
El tren fue bastante aburrido, aunque nos encontramos en un vagón con un sudamericano que era digno de admirar. 25 años, trabajando en un cargo alto de Cepsa y cobrando entre los 2.000 y 3.000 euros en su país. ¿Qué hacía en un tren rumbo a Berlín? Pues lo mismo que nosotros, un interrail, pero este era ya su tercer interrail en solitario. Todo un máquina.
Llegamos a Berlín y nada más salir de la estación nos encontramos con él. El Pirulí de Berlín que pasó a llamarse el Pirulí de Madrid. A las 16:00 ya nos encontrábamos en el hostal, que más que un hostal parecía un hotel.
Algunos aprovecharon para descansar un poco después del viaje y yo salí a airearme un poco y de paso ver algunas tiendas. Entré en una tienda al estilo Carhartt, pero el triple de grande que la de Las Palmas. Tanta era su grandeza que dentro tenía una pista de skate para probar el skate que te comprabas. Increible. Eso sí, la ropa bastante cara. Después de esto fui a un supermercado y me compré un pan de molde para poder hacerme mis sandwiches de jamón y queso.
Cenamos, nos duchamos y nos preparamos para salir a la discoteca más famosa de Berlín, ''Matrix''. A las 11:30 salimos hacia Matrix y entramos Villa, Raúl, Héctor, Charlie, Rojas, Óscar, Pepe y yo, mientras que los otros se tuvieron que volver porque el portero no les dejó entrar. Era una discoteca espectacular, 3 salas, buena música y gogos.
A las 03:00 nos marchamos a casa y algunos nos comimos un Kebab. Pillamos el tren, llegamos al hostal, nos dimos una ducha rápida y a dormir.
En la Matrix como quien se pasea por la Heineken

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