sábado, 19 de enero de 2013

Interrail. Capítulo 23.

 Aeropuerto de Florencia, diversión y jolgorio.
A las 11:00 nos despertamos y dejamos las maletas en el hostal, pero teníamos que irnos porque no nos dejaban quedarnos más tiempo. Vimos lo mismo de ayer y almorzamos. Raúl y yo nos comimos unos espaguetis carbonara y unos boloñesa a medias más otra pizza a medias.
Volvimos al hostal, cogimos las cosas y fuimos a la estación. En la estación cogimos una guagua para ir al aeropuerto de Florencia.
Estuvimos esperando en el aeropuerto muchísimo tiempo. El vuelo se retrasaba una y otra vez y, mientras tanto, jugábamos a las cartas, hacíamos carreras con los carritos del aeropuerto, nos hicimos tatuajes con permanente (a Raúl y Jorge les hice unas letras chinas, Óscar se hizo un escorpión, Pepe otras letras chinas detrás de la oreja, Charlie tenía Sapere Aude en el costado y un monigote dándole una patada a un balón en el cuello y yo una lágrima debajo del ojo a lo Lil Wayne), hicimos un pique de baile en plan jaco... Luego se activo la alarma del aeropuerto, Dios sabe porque, y estuvo sonando como 15 minutos, era odioso aunque tenía un ritmito que te incitaba a bailar. 

Así que entre tanta diversión nos dijeron que el vuelo se cancelaba y que nos mandaban a Pisa, es decir, una ciudad más en nuestro interrail por la cara, aunque fuera para ir al aeropuerto.
Nos llevaron a todos a la zona de guaguas del aeropuerto y solo había una familia española con una hija vestida de rosa pero que estaba tremenda, las cosas como son. Llegaron las guaguas y nos pusimos a cantar un poco para joder al personal, todo el mundo estaba cansadísimo porque era de noche y tenían ganas de dormir, pero al final caímos rendidos nosotros también.
Llegamos al aeropuerto de Pisa, pasamos el control, entramos al avión y a la 1:00 ya estábamos volando para llegar a la 1:55 a la ciudad condal, Barcelona. 
Cogimos una guagua que iba del aeropuerto al centro de Barcelona, ya que teníamos un hostal reservado en la Rambla. Era la primera vez que iba, y era de madrugada, todo lleno de prostitutas, inmigrantes y gorrillas vendiendo refrescos y cervezas. 
Llegamos al hostal, dimos las maletas, 30€ por persona y nos fuimos a sobarla. Mañana estaremos en Gran Canaria, esto llega a su fin.


El puente Vecchio a lo lejos

El palacio Pitti

Con los chiquillos

El David

viernes, 4 de enero de 2013

Interrail. Capítulo 22.

 !Yias¡ ¡La carpeta!
Nos levantamos a las 9:00, desayunamos, nos preparamos y nos fuimos. Algunos fueron en guagua a la estación, mientras que otros decidimos ir andando. El tren lo cogimos a las 11:13 y a las 14:38 llegamos a Florencia. Charli se llevo un susto porque creía que había perdido LA CARPETA con el dinero, los billetes, etc. pero la tenía Diego.
Llegamos al hostal, que tenía 3 pisos. Nosotros dormimos en el segundo. Dejamos las cosas y fuimos a almorzar a una bar una hamburguesa y unas papas, mientras, en el bar vimos la Fórmula1, que la televisaban. Luego fuimos al hostal y descansamos un poco. 
Salimos y visitamos Florencia. Vimos la iglesia de Santa María di Fiore, Las Puertas del Paraíso, la iglesia de Santa María Novella, el Ponte Vecchio, el David y el Palacio Pitti. Me alegraba haber dado todos estos monumentos con Concha, mi antigua profesora de Historia del Arte, reconocía los monumentos y podía describir algunas partes. Se disfruta mucho más.
Después de ver todos los monumentos, nos fuimos a comer. Raúl y yo compartimos una lasaña, que era más pequeña que un pollo, pero luego pedimos cada uno unos espaguetis carbonara. 

Volvimos al hostal y nos fuimos a dormir.

La iglesia de Santa María di Fiore

Las Puertas del Paraíso

La iglesia de Santa María Novella

Obelisco con la flor de Lis

sábado, 22 de diciembre de 2012

Interrail. Capítulo 21.

 Somos Ezio Auditore.
Estamos a 21 de julio, nos levantamos y fuimos a desayunar al buffet del hotel, el mejor desayuno de todo el interrail sin ninguna duda. Casi todos nos marchamos a ver el Vaticano. Una bestialidad de monumento, muy bonito la verdad. Lugar de paso tanto para cristianos como para ateos y practicantes de otras religiones. Nos sacamos unas cuantas fotos y después nos fuimos a ver el castillo de San Angelo, a todos nos traía buenos recuerdos este castillo por salir en el juego de PS3 ''Assassins Creed''.
Héctor, Óscar y yo nos compramos una camiseta de la Roma por 20€ y de ahí fuimos a la Fontana di Trevi, un monumento enorme, no me lo esperaba tan grande. Todos tiramos nuestra moneda de espaldas y pedimos nuestro deseo. Luego fuimos a un restaurante a almorzar, algunos comieron lasaña y otros pizza y después cogimos el metro para volver al hostal.
Nos duchamos y estuvimos descansando en el hotel para después ir a cenar. Yo me tomé una calzone y vimos una serie de amistosos entre la Juventus, el AC Milan y el Inter de Milán. El torneo quedó en manos del Inter.
Volvimos al hotel y a dormir. Mañana nos iremos a la que será la última ciudad del interrail. Florencia.


El Vaticano

Los vientos en el suelo del Vaticano


El obelisco de la plaza de San Pedro

Con los amigos en el Vaticano

La famosa Fontana di Trevi


jueves, 13 de diciembre de 2012

Interrail. Capítulo 20.

 Agua bendita, la mejor para el calor.
Subimos al tren y la revisora, que era alemana, nos preguntó que si mañana por la mañana queríamos café o té. Yo le dije que no quería nada, pero esa opción no era valida, café o té, había que elegir por huevos. Estos alemanes son unos cabezones. Elegí café. 
En mi camarote nos quedamos Diego, Arti, Charli y yo. Las camas eran más incomodas que una esterilla en pleno Osorio. Aun así nos dormimos y a las 9:00 amanecimos en Roma y hacía una calufa intensa. 
Llegamos al hotel sudando y tuvimos que meter todo en la misma habitación porque las demás no estaban preparadas todavía. Dejamos las cosas y visitamos la ciudad. Vimos la iglesia de San Giovanni in Laterano, Las termas de Caracalla, El Circo Máximo, El Palatino, El Arco de Tito, El Foro Romano y El Coliseo. Dentro de la iglesia de San Giovanni in Laterano, al salir, Pepillo se lavó la cara y se echó en el cuellito agua bendita de la pila de la iglesia, todo un cuadro. Vimos bastantes cosas en poco tiempo, estuvo bastante bien (queda claro en las fotos de abajo). Después comimos en una pizzería donde las pizzas eran rectangulares y bastante grandes, por 10€. Yo me llevé la mitad que me sobró al hotel, ya tenía cena.
Estuvimos descansando en el hotel, estábamos reventadísimos. A la noche unos cuantos se fueron a cenar a un restaurante y yo me comí la mitad de la pizza que me sobró.
Volvieron Rojas, Héctor y Raúl, que eran mis compañeros de habitación. Vimos un poco la tv y nos dormimos. 


Iglesia de San Giovanni in Laterano

Vista del Coliseo desde El Palatino

El Circo Máximo
El Arco de Tito

En los aledaños del Coliseo

El Coliseo desde el primer piso y...

...desde el segundo piso.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Interrail. Capítulo 19.

El día de más cansancio del Interrail.
Nos levantamos a las 8:30, me duché y desayunamos. Marchamos del apartamento y lo dejamos echo unos zorros, que pena. A las 9:45 la guagua arrancó y el chofer, al meter las maletas dentro de la guagua, estalló el bote de Nutella de Raúl. El empute que tenía Raúl era impresionante. 
A mitad de trayecto paramos en una gasolinera y me compré un bocadillo de pollo. Que pollo, que pan, que salsa, que puta mierda. Parecía una zapatilla, pero bueno, era una gasolinera, no se podía esperar algo mejor.
A las 13:45 llegamos a Zagreb. En la estación hicimos tiempo. Charli se puso a hacer trucos de magia con las cartas para ver si alguien le daba dinero. Pusimos monedas en la vía del tren, a ver si se quedaban planas, y así fue, se quedaron planas. También fuimos al McDonald's.
A las 18:15 arrancó el tren. En mi vagón había una señora mayor y se asustó al estallar mi globo del McDonald's. También hubo un momento en el que la cortina le tapó la cara y nos empezamos a descojonar mucho. Nos dimos una vueltilla por el tren y vimos los vagones con camas, pintaban bastante bien. Asomamos las cabezas por la ventana. Gritamos cuando entramos en un túnel. Jugamos al trivial con las cartas del trivial de Arti. Vamos, que aburrirse en el tren era complicado. 
Sobre las 22:00 llegamos a la estación, estábamos en Austria, pero esto solo era para hacer escala. Fuimos al McDonald's, para variar. Estaba riquísimo el batido de Oreo. 
Volvimos a la estación y cogimos el tren a las 12 de la noche. Mañana por la mañana estaremos en Roma.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Interrail. Capítulo 18.

 Nos volveremos a ver, Pag.
Nos despertamos a medio día y yo almorcé un huevo y leche con cereales. Nos preparamos y fuimos a la playa. Unos cuantos hicimos puenting desde una grúa por 45 €. Ha sido la mejor experiencia de mi vida, es una sensación enorme de libertad que se mezcla con adrenalina y tranquilidad. Se lo recomiendo a todas las personas que tengan la oportunidad de hacerlo.
Después del salto, fuimos a la colchoneta para saltar, donde se tiraron unos cuantos del grupo. Acabados los saltos nos dirigimos hacia la fiesta, donde nos encontramos con las vascas y el que animaba la fiesta iba disfrazado de náufrago de Titanic. También vimos en la fiesta a una chica que llevaba una camiseta de rejilla, sin sujetador, se le trasparentaban todas las tetas.
Entre las 7 y la 8 de la tarde nos volvimos a casa. Se acabó la playa, nadie salió por la noche. Cenamos y hablamos un poco. Nos dormimos sobre las 12 de la noche. Mañana nos marchamos de este sueño.


En Aquarius con Serrano y Carmen

Descansando con Pepillo

De vuelta a casa con Héctor

jueves, 15 de noviembre de 2012

Interrail. Capítulo 17.

Buena noche, mal día.
Son las 13:00 y nos hemos levantando, almorzamos y Raúl y yo nos fuimos de fiesta los primeros. Vimos a la tías y dejamos nuestras cosas con ellas. Entramos a la fiesta y el que la animaba iba disfrazado de bebé con pañal, gorrito y chupete. Hubo cañón de espuma y guerra de agua de nuevo.
También nos subimos a una colchoneta en el agua, de esas que uno se coloca en un extremo y otros dos saltan sobre el otro extremo. Fue la hostia, volabas muchísimo y la leche en la bajada era espectacular. Yo me dejé el costado todo rojo.
Al atardecer nos volvimos al apartamento, cenamos, nos duchamos y bebimos. Fuimos a la fiesta todos menos Charli y vimos un pique entre varios tíos. Se formó un corro que aquello parecía el Metropole. Arti y Rojas se marcharon poco después de llegar. Yo cené unos nuggets y unas papas con chile y tomate, me devolvieron la vida.
Volvimos a casa y a dormir, eran las 5:00.


Tranquilitos en el Aquarius

Descansando en la playita